La Selección de Estudios de Métodos Mixtos es la disciplina de elegir el método de investigación cuya fortaleza coincide con la decisión específica bajo incertidumbre, luego combinar métodos cuando ningún método solo cerraría el hueco. Los métodos cualitativos revelan por qué ocurre el comportamiento pero no pueden decir qué tan seguido. Los métodos cuantitativos revelan qué tan seguido pero no pueden decir por qué. La mayoría de las decisiones de producto viven en la intersección donde ambas preguntas deben ser respondidas, y el estudio de métodos mixtos es el patrón operativo que permite a un investigador cubrir el hueco.
Creswell y Plano Clark (2017) definieron la investigación de métodos mixtos como la integración deliberada de métodos cualitativos y cuantitativos dentro de un estudio, con razonamiento explícito sobre cómo los métodos se complementan. Su insight central es que la integración debe ser planificada, no añadida después. Un equipo que corre una encuesta y luego una ronda de entrevistas de seguimiento sin planificar la integración produce dos estudios, no un estudio de métodos mixtos.
Rohrer (2022) en Nielsen Norman Group operacionalizó el problema de selección con un marco tridimensional: conductual versus actitudinal, cualitativo versus cuantitativo y contexto de uso del producto. El marco coloca 20 métodos de investigación UX en los ejes y ayuda a los practicantes a elegir el que sus dimensiones coinciden con la decisión. El marco de Rohrer es la referencia industrial más citada para la selección de métodos en 2026.
El principio: Nombra la decisión bajo incertidumbre. Elige el método cuya fortaleza la aborda. Añade un segundo método solo cuando el primero no puede cerrar el hueco.