La Transparencia de Costos de IA es la práctica de mostrar lo que cuesta una acción de IA en el momento en que el usuario decide tomarla, en unidades que el usuario entiende, con controles que mantienen el gasto predecible. Cuando una feature de IA cuesta dinero real por solicitud, tokens, cómputo o créditos, ocultar ese costo hasta que llega la factura es un dark pattern a punto de ocurrir.
La razón por la que esto se volvió urgente es propia de 2025 y 2026. La industria pasó de suscripciones mensuales fijas al precio por uso y por créditos, y la primera ola de medidores se lanzó sin la UX que correspondía. El resultado ya tiene nombre: shock de medidor. Un desarrollador reportó $350 de sobrecosto en una sola semana después de que una herramienta reemplazó asignaciones fijas por un pozo de créditos, lo que provocó una disculpa pública y reembolsos. GitHub anunció facturación por uso de Copilot con la promesa de paneles en tiempo real y alertas predictivas precisamente porque la transición sin esas herramientas quemaría confianza.
El costo es un estado del sistema. Un usuario que no puede saber qué marca el medidor antes de actuar opera a ciegas, y una factura inesperada es un error evitable, no un hecho de la vida. El trabajo de diseño es mostrar el costo antes del compromiso, no enterrarlo en un estado de cuenta.
El principio: muestra el costo estimado en la acción cara, exhíbelo en unidades humanas y da al usuario controles de gasto predecible como alertas, topes suaves y cambio de modelo consciente de costo.